top of page

Un juego de palabras, diarios y caballos

  • hace 2 días
  • 2 min de lectura

Isabel Frías


Las palabras son fundamentales para vivir y ser comprendidos, por uno mismo o por los demás, pero ¿qué sucede cuándo no es posible expresarlas? Cuando tu cuerpo no es capaz de volver a construir una idea, un sentimiento, un recuerdo o una frase, ¿cómo vives y cómo eres comprendido?

La escritora argentina Julieta Correa escribió el libro ¿Por qué son tan lindos los caballos? (2026) para unir el rompecabezas de la vida de su madre, antes y después de ser diagnosticada con demencia. Es un retrato en vivo en el que Correa dio sus pinceladas del entorno y la figura central, Sari, a través de notas, recuerdos, fotografías, seres queridos, reflexiones, conversaciones y los diarios de la propia Sari para finalmente mostrar una pintura compleja y sin terminar que muestra al mundo la mujer que fue su madre.

Sari fue madre amorosa, lectora ávida, pintora apasionada, escritora punzante y amiga de los caballos. En sus diarios rescatados por Correa, los textos de su madre demuestran una profunda admiración por la vida que llevaba. Describía su mundo con cariño y precisión, cuestionaba el olvido, amaba todo lo vivo como su familia, los animales, sus amigos y el campo. Antes del diagnóstico, Sari trabajó cada día para conservar con autenticidad en palabras lo que era su todo. La escritura fue razón para recordar, resistir, amar y crear.

Este libro tiene un formato híbrido en el que la narradora principal es Julieta, pero a veces su madre toma el texto y la escuchamos también. Tienen una relación complicada, como todas las madres e hijas. Después del diagnóstico, Julieta se convierte en una de las cuidadoras principales en la vida de Sari; esto las lleva a tener conflictos, conversaciones duras, malos entendidos, crisis, llanto y la pérdida de la relación que tenían antes del diagnóstico.

Correa no espera lo inevitable, ese destino que anunciaron los doctores. Ella piensa, reflexiona y dialoga con lo que tiene en su ahora. Decide recordar para su madre que ha comenzado a olvidar. Traza una línea del tiempo de la vida de Sari y en cada punto va comprendiendo la historia que las llevó a ese instante.

Esto resulta en un viaje honesto, conmovedor e inolvidable sobre una hija que toma las palabras olvidadas de su madre y escribe su propio relato que se vuelve el testimonio de la mujer que fue Sari y su espíritu formidable, como el de los caballos.

Tal vez Sari no pudo leer lo que escribió su Julieta, pero los lectores encontrarán un diálogo indirecto y hermoso de dos voces que hablan en años diferentes de la vida, en estaciones de salud y enfermedad, pero que estarán por siempre atadas la una a la otra, y que, cada vez que sean leídas, una madre y su hija se reunirán otra vez entre las palabras.



 
 
 

2 comentarios


Gracias por la reseña Lic , que bonito escribes Ud ! La quiero

Me gusta

josehumberto.m
hace 2 días

Excelente reseña, dieron ganas de leer el libro y mas que es un tema tan real, tan presente, pero que da miedo y por eso no lo tocamos, gracias IFM!!

Me gusta
bottom of page