Notas de una librera
- hace 4 días
- 3 min de lectura
Ruth Castro
Cuando pienso en El Astillero Libros, pienso primero en los libros. Pero también pienso en las conversaciones que pueden ocurrir alrededor de ellos y en la mirada desde la que los elijo.
Una librería independiente es, para mí, una forma de hacer una lectura del mundo. No pretendo tener todos los libros ni abarcarlo todo. Me interesa construir una colección con una identidad, una selección en la que cada libro pueda conversar con otros y abrir una posibilidad distinta de mirar.
Hay una palabra que me gusta para pensar en esto: bibliodiversidad. La diversidad de voces, de ideas, de perspectivas y de formas de hacer libros. En nuestros estantes conviven la literatura, las artes y las humanidades, pero también libros que se mueven entre disciplinas y que no caben fácilmente en una sola clasificación. Me interesan especialmente esas zonas de encuentro: la literatura que dialoga con el ensayo, la autobiografía con la investigación, la poesía con el pensamiento, la historia con la memoria.
La diversidad es también una parte importante de mi criterio de selección. Me interesan los feminismos, los estudios de género y las perspectivas queer; las distintas formas de pensar el cuerpo, la identidad, las relaciones y las maneras de habitar el mundo. Me interesa que otras voces puedan ocupar espacio en una librería y que podamos acercarnos a experiencias distintas de la propia.
También busco libros que nos ayuden a pensar críticamente el presente y la historia: las desigualdades sociales, las relaciones de poder, el capitalismo, el colonialismo y sus permanencias, las distintas formas de violencia, las migraciones, las transformaciones de nuestras sociedades y los problemas ambientales que enfrentamos. No porque espere encontrar respuestas definitivas, sino porque creo que los libros son lugares desde donde podemos formular mejores preguntas.
No busco que todos los libros digan lo mismo. Me interesa el diálogo, incluso cuando hay desacuerdo. Que un libro lleve a otro, que una lectura contradiga una certeza, que una novela nos acerque a una experiencia que desconocíamos o que un ensayo nos obligue a mirar de nuevo algo que creíamos conocido.
Los libros son el centro de El Astillero, y me gusta todo lo que puede suceder alrededor de ellos. De ahí nacen los círculos de lectura, los talleres, las presentaciones y las conversaciones: espacios para compartir una lectura, escuchar otras perspectivas, discutir una idea, descubrir nuevas preguntas y seguir el hilo de un libro mucho después de haberlo cerrado.
Desde enero tenemos una nueva casa y compartimos este espacio con Nodo Café. Se puede venir por un libro y quedarse a leer; tomar un café, un chai o un chocolate, frío o caliente; beber una bebida refrescante de fruta natural; encontrarse con alguien o simplemente sentarse un rato entre libros.
Estamos en:
Av. Hidalgo 946 OrienteCentro, Segundo de CobiánTorreón, Coahuila
Sigo seleccionando personalmente los libros que llegan a El Astillero. Es una tarea que disfruto y que también asumo como una responsabilidad: decidir qué voces, qué ideas y qué preguntas quiero poner al alcance de quienes entran a la librería.
Después de estos años, sigo creyendo que una librería puede ser muchas cosas a la vez: un lugar para descubrir un libro, disentir, aprender, imaginar otros mundos y entender un poco mejor este.
El Astillero Libros + Nodo Café
Donde las historias encuentran comunidad.








































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